biberon a botella

Cuándo pasar del biberón a la botella en la guardería

Saber cuando pasar de biberón a botella o a vaso es una duda muy habitual entre las familias cuando se acerca el momento de empezar la guardería. No existe una edad exacta que sirva para todos los bebés, pero alrededor del primer año muchos niños comienzan a estar preparados para aprender a beber de otras formas.

La transición no tiene por qué hacerse de golpe. Introducir poco a poco una botella o un vaso adaptado a su edad puede ayudar al bebé a ganar autonomía y, además, permite que llegue a la guardería familiarizado con su nueva forma de beber.

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Señales de que tu bebé está listo para dejar el biberón

Más que fijarse únicamente en la edad, es interesante observar el desarrollo y los hábitos del bebé. Cada pequeño tiene su propio ritmo y puede adquirir estas habilidades antes o después.

Una de las señales que pueden indicar que está preparado es que pueda mantenerse sentado con estabilidad y tenga un buen control de la cabeza. También es habitual que empiece a mostrar curiosidad por los vasos y botellas que utilizan las personas que tiene alrededor.

Otra señal es que sea capaz de agarrar objetos y llevárselos a la boca de forma coordinada. Esta habilidad será importante para que pueda sujetar una botella y aprender a beber de ella.

Niñas bebiendo con botellas Cool Bottles en un picnic

También puede ser un buen momento si ya ha probado a beber pequeños sorbos de un vaso con ayuda de un adulto. No es necesario que lo haga perfectamente desde el principio: aprender a utilizar una nueva forma de beber requiere práctica.

Alrededor de los 12 meses, muchos niños empiezan a adquirir una mayor autonomía durante las comidas y otras actividades cotidianas. Por eso, esta etapa puede ser un buen momento para comenzar a introducir una botella reutilizable adaptada a sus necesidades.

Eso sí, que cumpla un año no significa que tenga que abandonar automáticamente el biberón. La transición puede ser progresiva y dependerá de cada niño. Pero es la edad en la que más padres y madres compran nuestras botellas para bebés

Cómo hacer la transición antes de empezar la guardería

Si el bebé va a empezar la guardería, es recomendable familiarizarle con la botella antes de que llegue ese momento. Así tendrá que enfrentarse a menos cambios al mismo tiempo.

Puedes comenzar ofreciéndole la botella en casa durante momentos tranquilos, por ejemplo, durante una comida, después de jugar o cuando salgáis a dar un paseo.

Al principio puede que simplemente la coja, la observe, la muerda o juegue con ella. Es completamente normal. El objetivo inicial es que la reconozca y se acostumbre a tenerla cerca.

También puede ayudar que vea a los adultos beber agua de una botella. Los bebés aprenden muchas cosas por imitación y es posible que su curiosidad haga que quiera probarla por sí mismo. O que sus hermanos mayores tengan una, si es tu caso te recomendamos leer nuestro artículo de mejores botellas de agua para el colegio.

No es necesario retirar el biberón inmediatamente. Durante un tiempo pueden convivir ambas opciones, utilizando la botella en determinados momentos y manteniendo el biberón cuando todavía lo necesite.

Poco a poco, puedes aumentar las ocasiones en las que utiliza la botella hasta que se sienta cómodo con ella.

Cuando llegue el momento de empezar la guardería, intenta llevar un modelo que ya conozca. Tener un objeto familiar puede ayudarle a adaptarse mejor a un entorno nuevo.

Además, si la botella va a acompañarle diariamente, conviene identificarla con su nombre para evitar confusiones con las de otros niños.

Qué tipo de botella o vaso elegir en esta etapa

La botella que elijamos debe adaptarse a las capacidades del bebé y no al revés. En esta etapa es importante que sea fácil de sujetar, cómoda para beber y sencilla de transportar.

El tamaño también importa. Una botella demasiado grande puede resultar pesada cuando está llena y dificultar que el pequeño pueda manejarla de forma autónoma.

Por eso, los formatos de menor capacidad suelen ser una opción práctica para los primeros años. También es interesante que incorporen algún elemento que facilite el agarre, como un asa.

En cuanto al sistema de bebida, existen diferentes alternativas. Algunos niños se adaptan mejor a un vaso abierto, mientras que otros encuentran más sencilla una botella con boquilla.

No hay una única opción que funcione para todos. Lo importante es elegir un sistema adecuado para su etapa de desarrollo y seguir las recomendaciones de su pediatra o profesional sanitario cuando existan dudas concretas. Te invitamos a conocer nuestras botellas para bebés

Botella infantil Cool Bottles

Boquilla antigoteo

Cuando una botella está destinada a utilizarse en la guardería, evitar las fugas es especialmente importante. Una botella que pierde agua puede acabar mojando la mochila, la ropa o el resto de objetos que lleve el pequeño.

Por eso, es recomendable buscar un modelo con un cierre seguro y un sistema de bebida diseñado para minimizar las fugas.

En el caso de los más pequeños, también puede ser interesante una boquilla que facilite el aprendizaje y resulte cómoda para beber.

La Kiddies de Cool Bottles, por ejemplo, está especialmente pensada para niños pequeños y recomendada principalmente entre 1 y 5 años. Su boquilla de silicona con sistema BiteFlow permite beber mediante el gesto de morder, haciendo que el proceso resulte sencillo y natural.

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Además, incorpora una tapa de un clic que protege la boquilla cuando no se está utilizando frente al polvo, la suciedad y otros elementos del exterior.

La botella es completamente hermética, por lo que resulta práctica para llevarla en la mochila de la guardería o durante una excursión sin preocuparse por posibles fugas.

Capacidad y peso adecuados

Para un bebé o niño pequeño, una botella debe ser manejable tanto vacía como llena. Una capacidad excesiva puede añadir un peso que dificulte que pueda cogerla por sí mismo.

La Kiddies tiene una capacidad de 350 ml, un formato pensado para que los más pequeños puedan transportarla cómodamente durante sus actividades.

Además, incorpora un asa integrada, algo especialmente útil para que puedan agarrarla y llevarla de un sitio a otro con mayor facilidad.

El material también es un aspecto importante. La Kiddies está fabricada en acero inoxidable 18/8, es libre de BPA y tóxicos y no retiene sabores ni olores.

Su boca ancha facilita también la limpieza, algo especialmente importante cuando hablamos de una botella que va a utilizarse todos los días.

Una de las ventajas de elegir una botella reutilizable desde pequeño es que puede convertirse en un objeto habitual dentro de sus rutinas.

No tiene por qué utilizarse únicamente en la guardería. Puede acompañarle en el parque, durante una excursión, en los viajes familiares o en sus primeras actividades extraescolares.

Si estás preparando todo lo necesario para la guardería, también puede ser útil consultar todas nuestras botellas para niños de acero

La paciencia es probablemente el ingrediente más importante durante esta transición. No todos los niños aceptan una botella nueva a la primera y forzar el proceso puede hacer que la rechacen todavía más.

Pasar de biberón a botella no depende únicamente de cumplir una determinada edad. Alrededor de los 12 meses puede ser un buen momento para empezar a introducirla, siempre teniendo en cuenta el desarrollo y las necesidades de cada niño.

Elegir una botella ligera, de tamaño adecuado, fácil de sujetar y con un sistema de bebida adaptado puede facilitar mucho el proceso. Y si además empezamos a practicar en casa antes de la guardería, conseguiremos que el pequeño llegue a esta nueva etapa con una rutina que ya le resulta familiar.


Siempre he tenido una mente inquieta y creativa, con pasión por el desarrollo y la innovación. Durante casi 20 años trabajé en el área de operaciones por todo el mundo, hasta que decidí dar un giro a mi vida. Junto a mi socio y amigo Simarro, fundé Cool Bottles, un proyecto nacido del sueño de construir un mundo más sostenible.