Microplásticos en las bolsitas de té

Microplásticos en las bolsitas de té

Las bolsitas de té son una forma muy práctica de preparar una infusión en pocos minutos, pero cada vez se habla más de los microplásticos en las bolsitas de té. Dependiendo del material con el que esté fabricada la bolsita, el contacto con el agua caliente puede hacer que se desprendan pequeñas partículas.

Por eso, conocer qué materiales se utilizan y qué alternativas existen puede ayudarnos a elegir cómo preparar nuestro té de una forma más consciente.

Qué son los microplásticos y por qué aparecen en las bolsitas de té

Los microplásticos son partículas de plástico de tamaño muy reducido que pueden proceder de la degradación de objetos y envases o formar parte directamente de determinados productos. En los últimos años se han encontrado este tipo de partículas en diferentes alimentos y bebidas, por lo que también se ha investigado su posible presencia en las infusiones.

Aunque cuando pensamos en una bolsita de té solemos imaginar papel, no todas están fabricadas únicamente con fibras de papel. Algunas pueden incorporar materiales plásticos para conseguir que sean más resistentes, evitar que se deshagan al entrar en contacto con el agua o darles determinadas formas y acabados.

Además, existen bolsitas fabricadas con materiales diferentes al papel tradicional. Algunas utilizan nylon, polipropileno u otros polímeros, mientras que otras combinan fibras vegetales con diferentes componentes.

El problema surge especialmente cuando estos materiales entran en contacto con agua a temperaturas elevadas. Durante el proceso de preparación, el calor puede favorecer la liberación de partículas procedentes del material de la propia bolsita.

Uno de los estudios que más repercusión tuvo sobre este tema fue publicado en 2019 y analizó bolsitas de té fabricadas con diferentes materiales plásticos. Los investigadores observaron que, en determinadas condiciones de laboratorio, podían liberarse cantidades muy elevadas de partículas microplásticas y nanoplásticas durante la preparación.

Sin embargo, es importante no interpretar estos resultados como si todas las bolsitas de té liberaran exactamente la misma cantidad de partículas. El material utilizado, la temperatura del agua, el tiempo de contacto y la metodología empleada para realizar las mediciones pueden influir en los resultados.

Por eso, si queremos saber qué contiene una bolsita concreta, lo más recomendable es consultar la información del fabricante y prestar atención a los materiales utilizados.

Esta misma atención a los materiales puede aplicarse a otros productos que están en contacto con alimentos y bebidas. Por ejemplo, conocer qué significa el BPA y cuáles son sus alternativas permite entender mejor algunos de los materiales que podemos encontrar en productos de uso cotidiano.

Qué dicen los estudios sobre su impacto en la salud

La presencia de microplásticos en determinados tipos de bolsitas de té está respaldada por diferentes investigaciones, pero una cuestión diferente es saber qué efecto tiene sobre nuestra salud consumir esas partículas.

Los estudios realizados hasta ahora han analizado la presencia y liberación de microplásticos y nanoplásticos de diferentes materiales. También existen investigaciones en laboratorio que estudian cómo estas partículas pueden interactuar con células y tejidos.

Estos trabajos son importantes para conocer mejor qué ocurre cuando estamos expuestos a microplásticos, pero no permiten afirmar directamente que beber té preparado con una determinada bolsita vaya a provocar un problema de salud.

La investigación sobre los posibles efectos de los microplásticos que ingerimos todavía está en desarrollo. Existen diferencias entre los estudios en cuanto al tamaño de las partículas analizadas, los materiales utilizados y las cantidades detectadas, por lo que resulta complicado establecer una conclusión única.

Además, todavía se necesita conocer mejor qué cantidad de estas partículas puede llegar realmente a nuestro organismo, cuánto tiempo permanecen en él y qué ocurre después.

Por este motivo, no sería correcto decir que todas las bolsitas de té son perjudiciales para la salud ni que consumir una infusión preparada con una bolsita de plástico provoca necesariamente un problema.

Lo que sí sabemos es que algunos materiales utilizados en estos productos pueden liberar partículas cuando entran en contacto con agua caliente. A partir de ahí, reducir el uso de materiales plásticos cuando existen alternativas sencillas puede ser una opción para aquellas personas que prefieran limitar su exposición.

Si te preocupa el contacto habitual con plásticos en tu alimentación, también puedes consultar información sobre los riesgos de beber agua en botellas de plástico a diario y conocer otras alternativas para reducir su uso.

Alternativas para tomar té sin microplásticos

Si tomas té habitualmente y quieres evitar las bolsitas que puedan contener plástico, existen alternativas muy fáciles de incorporar a tu rutina.

No hace falta renunciar a tu taza de té de cada mañana o de después de comer. Una de las opciones más sencillas consiste en utilizar té a granel y un infusor reutilizable.

También puedes buscar bolsitas cuya composición indique claramente que no contienen plástico. En este caso, conviene revisar la información del fabricante en lugar de fijarse únicamente en términos como "natural" o "ecológico", ya que estas palabras no indican necesariamente que el producto esté completamente libre de materiales plásticos.

Té a granel con infusor reutilizable

El té a granel permite preparar la infusión directamente utilizando un infusor reutilizable. Es una alternativa sencilla para quienes quieren reducir el uso de bolsitas desechables sin complicarse demasiado.

Los infusores pueden encontrarse en diferentes tamaños y materiales, aunque los de acero inoxidable son una opción habitual por su resistencia y porque pueden utilizarse muchas veces.

Solo tienes que colocar la cantidad de té que quieras dentro del infusor, introducirlo en la taza o tetera y añadir agua caliente. Después de dejarlo reposar durante el tiempo recomendado para cada variedad, se retira el infusor y ya tienes la bebida preparada.

Además, utilizar té a granel permite controlar la cantidad que utilizas en cada preparación y probar diferentes variedades sin necesidad de comprar una bolsita individual para cada taza.

Este pequeño cambio también puede formar parte de una rutina más amplia para reducir productos de un solo uso. No se trata de cambiar todos nuestros hábitos de un día para otro, sino de identificar aquellos productos que utilizamos habitualmente y buscar alternativas reutilizables cuando sea posible.

Bolsitas de papel sin plástico

Otra alternativa son las bolsitas fabricadas con papel u otros materiales de origen vegetal que no incorporen plástico.

Eso sí, es importante comprobar la composición antes de dar por hecho que una bolsita de aspecto similar al papel está completamente libre de plástico. Algunas pueden utilizar diferentes materiales en el propio filtro, en las fibras o incluso en elementos utilizados para sellarlo.

Por eso, si el objetivo es evitar específicamente los microplásticos procedentes de las bolsitas, lo más recomendable es buscar información clara sobre su composición y comprobar que el fabricante indique que no contienen plástico.

Si estás intentando reducir progresivamente el plástico que utilizas en casa, puedes consultar también nuestra guía sobre cómo reducir el plástico en casa.

Si además quieres disfrutar tu té caliente durante más tiempo una vez preparado, un vaso térmico para llevar te permite mantener la temperatura de la infusión durante varias horas. En Cool Bottles trabajamos habitualmente con acero inoxidable de grado alimenticio, así que sabemos que es un material que aguanta bien el uso diario y muchos lavados sin perder propiedades.

En definitiva, los microplásticos en las bolsitas de té son un tema que se continúa investigando. Algunos estudios han demostrado que determinadas bolsitas pueden liberar partículas al entrar en contacto con agua caliente, pero todavía no existe evidencia suficiente para establecer qué impacto concreto tiene esta exposición sobre la salud a largo plazo.

Para quienes prefieren reducir esta posible fuente de exposición, utilizar té a granel con un infusor reutilizable o escoger bolsitas cuya composición esté claramente especificada son alternativas sencillas. Al final, se trata de conocer los materiales que utilizamos habitualmente y elegir las opciones que mejor encajen con nuestros hábitos.


Siempre he tenido una mente inquieta y creativa, con pasión por el desarrollo y la innovación. Durante casi 20 años trabajé en el área de operaciones por todo el mundo, hasta que decidí dar un giro a mi vida. Junto a mi socio y amigo Simarro, fundé Cool Bottles, un proyecto nacido del sueño de construir un mundo más sostenible.